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miércoles, 26 de febrero de 2014

Nuevas tecnologías en juventud: la fresquera y el frigorífico.

Algunos, los más jóvenes, ni las habréis visto. Los más grandes, las recordarán de  cuando iban a su pueblo y en la cocina veían ese armario con seis o siete puertas de color verde o azul en donde se guardaba comida,  pan,  café , los cubiertos y manteles y lo que hiciera falta: la fresquera. Cayó en el olvido gracias a los avances tecnológicos: el frigorífico que, creedme, cuando salió, para algunas personas era como si los extraterrestres hubieran puesto su bandera en el campanario de la iglesia.

Algo de eso nos está pasando a todos ahora con las nuevas tecnologías pero centrándonos en lo que nos ocupa, la población joven y las instituciones que presuntamente están a su servicio, observamos un fenómeno parecido.

Es como querer encajar el frigorífico nuevo en la fresquera antigua y claro: no hay manera.


Cualquier departamento de juventud que se precie, por pequeño que sea y no te digo si es grande, ha de estar presente en todas las redes sociales porque eso les acerca más a los jóvenes y a las nuevas herramientas que se imponen. Pero siempre me ha sorprendido una de las respuestas que se suelen dar para contestar a la pregunta ¿por qué estar en las redes sociales? Ni más, ni menos que: “Porque hay que estar”. Pues nada, ¡arre burra palante!

Y ahí ha estado el tema. Hemos metido las nuevas tecnologías en la máquina antigua y la hacemos encajar tal cual, a martillazos si es necesario, y lo mismo que hacíamos antes con carteles, tablones de anuncios y puntos de información en la calle lo intentamos ahora con las redes sociales y parece que esto aburre; a nosotros, los profesionales y a la población joven, a la que nos dirigimos. No es lo mismo, por mucho que nos esforcemos. Es un canal distinto, con códigos distintos que obliga a tener habilidades diferentes.

Y creo que seguimos aprendiendo y nos queda un buen trecho por comprender cómo nos comemos todo esto, cuando nuestros destinatarios manejan mejor la herramienta y están más al día que nosotros.

Estamos empeñados en llegar a los jóvenes con lenguajes juveniles y no hemos aprendido todavía que a los jóvenes no hay que hablarles como si tú fueras joven, hay que hacerlo, sencillo, claro y directo. Con eso es suficiente.

Hasta los documentalistas van algo liados con todo este tema de la información juvenil y ahí andan, intentando descifrar por dónde van los tiros.

Y ¿qué hacemos, listo?

Pues sencillo: que lo hagan ellos.

En mi opinión, además de estar firmemente convencido, y las pruebas me lo han demostrado, que la participación es el mejor método para trabajar con jóvenes, es cuestión de simpleza: si yo no sé lo que quieren los otros, pues que lo hagan ellos.

Y estarás pensando: ve y dile tú a mi Concejal que en adelante,  el twitter de juventud lo van a llevar un grupo de chavales desalmados. Y encima, algunos son menores.

Ok. Al Concejal se lo tendrás que decir tú y también tendrás que decirle el método para que ese objetivo se produzca y siempre con un proceso planificado, esto no es a “pajolera abierta” como decía aquella Concejal de un pueblo de mi tierra que hizo tanto el ridículo ante medio mundo.

No se trata de irte al parque y decirle a los más quinquis del pueblo que si quieren utilizar facebook y que pongan lo que quieran (que también tendrán su oportunidad). En cualquier lugar hay jóvenes comprometidos en organizaciones y colectivos de diversa tipología. Se puede empezar a aprovechar algún día internacional de esos que tenemos todos las santas semanas y que coincida con el interés de alguno de esos jóvenes.

¿De verdad creemos que si ese grupo de jóvenes toma el twitter o facebook de la Concejalía de Juventud una tarde y empiezan a emitir mensajes sobre ese tema y enlazando vídeos que previamente han buscado y preparado, incluso de hacer uno propio y colgarlo, van a hacer algo irreparable? Lo que van a hacer es darle vida que para eso está.

¿Qué mejor mensaje a través de las redes sociales que un joven dándoselo a otro joven? Ahora sólo imaginad, si esto funcionara, las posibilidades que tendría. Y no, no nos quedaríamos sin trabajo. Estoy convencido que tras un tiempo con este funcionamiento al  departamento de juventud no le faltaría ni movimiento ni participación, de lo que tanto nos quejamos.

Nuestra tarea será ir perfeccionando el invento y que cada vez sea más amplio y participen el mayor número de jóvenes posible. Y para ello, con el compromiso del Concejal, trataremos de remover los obstáculos que tengamos: permisos familiares, en caso de menores de edad, compromisos éticos con los participantes: la red es de todos y no sirve para arengas políticas de ninguna clase.

Salvaguardando la ley, debemos de tener presente que la imagen del menor no puede ser dañada y esa será nuestra máxima tarea.

Para terminar, permitidme una reflexión (otra más). Hace tiempo que creo que no pensamos. Y entendedme. Cuanto tiempo hace que no te juntas con otros técnicos y profesionales de juventud para innovar, crear cosas nuevas que se ajusten a los tiempos que corren. No, esto no es ir a Mollina a hablar sobre programas varios, que también está muy bien, por cierto.

Hemos vivido mucho tiempo a costa de “cosas que había que hacer” porque habíamos estado cuarenta años sin nada y de las modas de turno. Que si ahora toca participación juvenil, luego la información, luego los programas de ocio nocturnos, luego los de vivienda y bueno,  ya sabéis. Todos hemos hecho de todo y además, lo mismo con pocas variaciones.

Estoy convencido que hay muchos y muy buenos profesionales de juventud en todos los rincones del estado. Gente con buenas ideas y con ganas de compartirlas y ponerlas en práctica. Gente también agobiada con los recortes en juventud y con el día a día.

Sigo a dos asociaciones de profesionales de juventud, la de Cataluña y la de la Comunidad Valenciana. Veo su esfuerzo y creo que lo están haciendo de maravilla. Chapeau  para la iniciativa de  buenas prácticas en el ámbito de la juventud a la  Asociación Catalana de Profesionales de Políticas de Juventud.

Y por ello, les hago un llamamiento. Si tenéis posibilidades, aunque sea en vuestro entorno y haya que hacer una labor previa de motivación, plantear un encuentro de fin de semana en donde no haya orden del día, ni asuntos que tratar. Pensar es el asunto a tratar, destripar las cosas para luego montarlas de nuevo, como cuando éramos niños.

Ya sé que es difícil, muy difícil. Además de los compromisos personales está que ninguna institución nos va a ayudar a irnos un fin de semana a pensar en nuestras cosas. Pero no queremos engañar a nadie, hay que convencer que para avanzar hay que parar y pensar si no es así lo que en realidad nos lleva adelante no son las nuevas tecnologías, ni el conocimiento, ni el amor por nuestro trabajo, ni el compromiso social, es simplemente la inercia.

¡Ah! Y por favor, tomad esto como lo que es: una conversación entre colegas en la barra de un bar después de terminar unas jornadas que con la polémica del último post ya he tenido bastante.


8 comentarios:

  1. Hola, He leído tu artículo con atención y sueltas algunas ideas muy interesantes. En el servicio en el que estoy lo estuvimos valorando pero no se lo propusimos al Concejal porque por aquí las aguas políticas bajan muy revueltas en ambos partidos y no nos fiábamos. Sí creo que sería una muy buena herramienta pero antes deberíamos hacer una buena labor de concienciación, tanto con políticos como con jóvenes. En cuanto en lo de sentarse a pensar coincido contigo en todo y animo a que se haga, aunque sea pagándolo de mi bolsillo iría.

    Un saludo y gracias por tus artículos, son como agua fresca.

    Pepe G.

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    1. Gracias, Pepe por tu comentario. Efectivamente , a veces es peor convencer a algunos políticos que a los propios jóvenes pero nuestra tarea es esa: si estamos convencidos, tenemos que intentarlo. Me sorprendo muchas veces porque en otras ocasiones se subestima demasiado a los jóvenes y por esa razón no se hacen más cosas de las que hacemos.

      Saludos.

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  2. Pensar que por hacer un diseño bonito y escribir sobre temas interesantes, chicas y chicos van a estar deseando participar en las redes "institucionales", me parece bastante ingenuo. Si, como dices, no se cuenta con ellxs, el divorcio es inevitable. Aunque ya tiene años, la experiencia de Kolokon.com, de los amigos de Portugalete, es bastante interesante: http://www.kolokon.com/cas_accesible/index.aspx

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    1. Gracias, Juan Carlos.
      Las instituciones hacen todo lo posible por estar alejada de sus ciudadanos y cuando hablamos de jóvenes, todavía más. Se impone ese buen rollete caduco que a los primeros que chirría es a los propios jóvenes. He participado en experiencias desde la administración y se ha demostrado que cuando confías en ellos, ellos confían en tí pero hay que hacerlo con unas pautas y dejando que ellos tomen las riendas en un proceso planificado.
      Conozco la experiencia de Kolokon y la he puesto como referencia en algunas ocasiones y no se porqué algunas buenas prácticas no se han difundido todo lo que se merecían, no ya por los autores sino por los propios jóvenes.
      Gracias por participar en este blog. Saludos.

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  3. Muy interesante el post, enhorabuena. Mi nombre es Ana Viñals y estoy realizando mi tesis doctoral sobre la temática del ocio digital y los jóvenes en el Instituto de Estudios de Ocio de la Universidad de Deusto (Bilbao). Como es lógico, el análisis de los diferentes usos que los jóvenes hacen de la red me ha llevado a tocar los temas de participación. Numerosos estudios muestra que los jóvenes hacen un uso superficial de Internet y, por lo general, los jóvenes son usuarios pasivos. Jóvenes que quedan muy lejos del vocablo "prosumidores" con el que se les suele ligar a estos "nativos digitales".

    Leyendo tu post, con el que estoy totalmente de acuerdo, me he acordado de una iniciativa que recientemente se ha puesto en marhca en Leioa, un pueblo de Bizkaia. Un proyecto que mucho tiene que ver con lo que comentas, esto es, con la necesidad de incluir la visión y fomentar la participación de los jóvenes.

    La iniciativa parte del proyecto "La ciudad de los niños" del pedagogo Italiano Francesco Tonucci. Y en pocas palabras lo que hace es dar voz a los niños. Lo que en el caso de los jóvenes sería lo mismo. Dar voz a los jóvenes.

    Más info sobre el proyecto: http://www.euskadinnova.net/es/innovacion-social/noticias/haurren-hirien-sarea-impulsara-participacion-ninos-ciudad/11347.aspx

    Mi blog en el que hablo sobre jóvenes, ocio, educación, TIC y demás: http://anavinals.wordpress.com/

    Gracias!!

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    1. Gracias, Ana. He puesto en marcha muchos programas dirigidos a jóvenes y todos los que han contemplado un proceso en donde las metodologías participativas eran protagonistas han salido bien. Aquí lo que se trata es no esperar resultados de un día para otro y confiar en los jóvenes. Con esas dos cosas basta. Lo que pasa es que si no nos atrevemos a darles protagonismo, nunca sabremos si puede salir bien.
      Leeré tu blog con atención y el proyecto que mencionas y estás invitada a participar en este cuando quieras.
      Saludos.

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  4. Desde la Comunidad Valenciana tomamos nota y esperamos decirte algo pronto, porque no será por falta de ganas de quedar y pensar...que parece que hoy en día no se estile mucho, sólo se quiere acción y si se acompaña de foto mejor ;) y de conocernos que hubo un intento y no llegó a cumplirse (por culpa de altas instancias) Seguimos en contacto. (mÓn d'animaciÓ, serveis socioculturals)

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  5. Gracias, amigos de Mon d´animació y sobre todo por tener en cuenta mis ocurrencias. Un saludo y espero coincidir algún día con vosotros.

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